En cine

Una década dorada

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La tercera parte de “Mi Villano Favorito” (“Despicable Me”) mantiene las aventuras y el humor que lo han caracterizado desde que apareció por vez primera.  En esta nueva entrega,  dirigida por Pierre Coffin y Kyle Balda, Gru y su equipo de Minions se enfrentan al súper villano Balthazar Bratt, personaje que quedó atrapado en la dorada década de los 80s. Cada palabra, movimiento, gusto musical, prenda de vestir, forma de bailar, entre otros aspectos, hacen parte de esta época en la que Michael Jackson lideraba las listas mundiales de la música. Es por ello que el filme abre, posiblemente, como un sencillo homenaje, con una de las canciones más representativas de este artista del pop: “Bad”, pieza musical que no solamente resume las formas de vida de los villanos que se presentan en el filme, sino que también es celebrada, a través del famoso “moonwalk”, interpretado por Balthazar, el antagonista de esta historia.

El filme no permite que el interés del espectador recaiga, ya que la historia de Bratt no es la única que se desarrolla. Por otro lado, Gru, padre de tres niñas y esposo de Lucy, conoce a su hermano gemelo: Dru. Dos gotas de agua, pero con perfiles un tanto disímiles.  Mientras Gru, gusta del negro; Dru, por su parte, siente fascinación por el blanco. Tanto, que, al final del filme, él forma su banda de villanos, junto a decenas de Minions, vestidos de un nuevo color en sus vidas: el blanco.

“Mi Villano Favorito 3”, como ha sucedido en anteriores filmes, tiene un elemento muy llamativo: la música. En esta ocasión, las canciones son un extendido tributo a los 80s. Piezas conocidas como “Take my breath away”, de Berlin; “Jump”, de Van Halen; “Physical”, de Olivia Newton-John; “Into the Groove”, de Madonna; “Sussudio”, de Phil Collins; “Take on me”, de A-ha, entre otras, generaron la atmósfera ochentera en la que el villano realizó un sinfín de aventuras con tal de obtener protagonismo y mantenerse en el recuerdo de todos. Básicamente, su actuar delictivo obedece a que su nombre y lo que representaba, quedaron en el pasado, y él se niega a aceptarlo. Es por todo esto que opta por recrear una década ya vivida, pero jamás olvidada, pues muchos elementos culturales fueron creados en esta década y aún se mantienen para antiguas y nuevas generaciones.

Este filme se suma a una nueva corriente de películas (“Guardianes de la Galaxia”, “X-Men”, entre otras) que rinden homenaje a esta particular década. Por algo será.

Jimmy Fortuna

Periodista y editor colombiano

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