Editorial

Un país dividido

By  | 

Desde el momento en que el presidente de los Estados Unidos firmó una serie de acciones ejecutivas, el país puso en evidencia una situación que era perceptible, pero no tan evidente: se encuentra dividido.

Los diferentes medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, han mostrado un rostro que, difícilmente, se percibía en esta nación: marchas constantes, inconformismo y desacato a la ley y a todo lo que provenga por parte de Donald Trump. Las razones son un tanto obvias: las acciones ejecutivas, que fueron sancionadas por el presidente, van en contra de lo que el país ha proclamado dentro y fuera de sus fronteras: la pluriculturalidad, la tolerancia y el respeto hacia el otro.

La construcción del muro y las múltiples repercusiones que esta acción ha generado, es una de esas medidas que cuestionan a muchos ciudadanos. Para nadie es desconocido que México es uno de los grandes aliados comerciales de Estados Unidos. El muro, en su estado más puro y lineal, es un sinónimo de división y de ruptura entre dos naciones que han evolucionado juntas y en constante apoyo.

Por otro lado, la dura medida contra siete naciones (Irán, Yemen, Irak, Siria, Somalia, Sudán y Libia), de influencia musulmana, ha puesto a Trump en el ojo del huracán. Las molestias, los inconvenientes, los reproches y el inconformismo no se han hecho esperar. Miles de ciudadanos, que han colaborado con Estados Unidos, de una u otra forma, ven cómo esta tierra de las oportunidades ha decidido cerrar sus puertas. Las noticias muestran aeropuertos convulsionados por esta situación. Varias familias han padecido el duro peso de la ley al no poder estar juntas. La división es la nota predominante y la incertidumbre es la voz cantante.

El panorama es desolador y un nuevo término se ha unido al gran número de movilizaciones que miles de personas están realizando en diferentes zonas del país: la resistencia. El inconformismo generalizado ha llevado a muchos a reaccionar contra las medidas tomadas por Trump.

Un par de días han transcurrido desde su posesión como presidente y la democracia luce descolorida. Incluso, es la primera vez que el informe anual de Freedom House, publicado en Washington alude a una posible “erosión democrática”, la cual se ha agudizado por el actual gobierno. Sumado a esto, Dennis Herrera, fiscal de la ciudad de San Francisco, tomó la decisión de demandar a Donald Trump, debido a la orden ejecutiva que hace explícito el retirar los fondos federales a las llamadas “ciudades santuario”.

Como se aprecia, el panorama es completamente desalentador y falto de esperanza, debido a que con las actuales medidas, tomadas por el actual presidente, diversos sectores de la sociedad se han visto afectados en aspectos que son vitales para todo ser humano que anhela un escenario de luz y armonía.

 

La Vanguardia

Oficina editorial La Vanguardia

Click to listen highlighted text!