Viajando con EMMA

Reina de las llanuras: Denver

By  | 

En una ocasión habíamos pasado por Denver, pero no nos habíamos detenido a recorrerla; se presentó la oportunidad y la aprovechamos, decidimos hacer un día completo en esta ciudad llamada “Reina de las llanuras”  y visitar algunos sitios importantes.

Empezamos temprano en la mañana, en diciembre, y después de recorrer la vía, desde Colorado Spring en medio de paisajes de montañas coronadas de nieve y llanuras con pastizales secos, llegamos a una ciudad grande y moderna. Empezamos  visitando una construcción imponente como es el edificio Capital Building Gobernation, un sitio agradable e interesante con mucha historia en sus espaldas, sede del Senado y de sus representantes. La visita era grupal y un guía nos mostraba las salas donde se reúnen los miembros del senado en sus diferentes actividades. Algo muy evidente fue el excelente estado del edificio, que sin dudarlo, sus murales, pisos, techos, escaleras y todo el decorado, denotaba un exquisito gusto y despertaba la admiración de los visitantes para orgullo de la ciudad.

Otro sitio que estábamos interesados en conocer era el Museo de ciencia y Naturaleza de Denver, famoso por su tamaño, por la cantidad y calidad de la muestra; realmente, es un lugar donde se encuentran muchos animales disecados y puestos en escenarios recreados de una manera tan natural, coherente y sugestiva que nos trasladan a esos sitios. También es notable la sección de los dinosaurios, era como un vistazo al pasado, enfrentarnos a tan gigantescas criaturas nos lleva a percibir nuestra propia fragilidad. Es un museo con gran cantidad de material de exposición por lo que se traduce en un lugar mágico divertido y de aprendizaje, no solo para los jóvenes sino para curiosos interesados en la naturaleza.

Cuando salimos de este sitio nos dirigimos a un lugar muy diferente: una cervecería, habida cuenta que en la producción de cerveza per cápita en la nación, Denver ocupa el primer lugar,  y el segundo con respecto al número de fábricas; por tal motivo, quisimos visitar una de ellas en donde se ofrecen visitas guiadas a sus instalaciones. La espera fue larga y también la fila, en cambio el recorrido fue corto y agradable, conocer sus procesos de fabricación artesanales sorprende y aún más el aprovechamiento del reducido espacio,  y por fin llegamos al sitio de la degustación de cervezas: las había suaves, fuertes, negras, rojas y rubias al gusto del consumidor; infortunadamente, por la emoción del momento y por la variedad que degustamos, a estas horas no tenemos claridad de las diferencias de sabor de cada una de ellas.

Fue solo un día, pero muy bien aprovechado, estoy segura de que volveré a este lugar, pues tengo intereses creados en Colorado Spring; mi segunda hija con su esposo viven a una hora de Denver y pienso visitarlos pronto.

 

Emma Yolanda Ramírez de Rahim

Docente y Maestra en Bellas Artes

Click to listen highlighted text!