Farándula

“Moonlight” roba el protagonismo a “La La Land” tras un error histórico

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Parecía que la noche iba a concluir para “La La Land”, ganadora de seis Óscar, con un epílogo “hecho en Hollywood”, pero el error histórico al anunciar la mejor película, que fue a parar a “Moonlight”, le robó el protagonismo en un inesperado giro final.

Todo apuntaba a que “La La Land”, tras obtener los galardones al mejor director (Damien Chazelle), mejor actriz (Emma Stone), mejor banda sonora original, mejor canción original (“City of Stars”), mejor diseño de producción y mejor fotografía, se coronaría como mejor película y, de hecho, así lo anunciaron Warren Beatty y Faye Dunaway.

Sin embargo, algo no encajaba.

Se notó en el rostro del veterano actor, que al abrir el sobre lanzó un gesto de extrañeza a su alrededor. A la pareja le habían hecho entrega del sobre equivocado. Sin embargo, como nadie de la Academia se pronunció, Beatty prosiguió y le pasó el sobre a Dunaway, que leyó el nombre de “La La Land” que aparecía junto al de Emma Stone, el premio entregado justo antes.

“Hay un error. ‘Moonlight’, vosotros sois los ganadores de la mejor película. Esto no es una broma”, advirtió Jordan Horowitz, uno de los productores de “La La Land”, cuando ya estaba todo el equipo en el escenario.

Y Barry Jenkins, director de “Moonlight” y que instantes antes había ganado el Óscar al mejor guión adaptado, simplemente tuvo tiempo de afirmar: “Al diablo con los sueños porque esto es realidad”.

Ese potente drama independiente también se alzó con el Óscar al mejor actor de reparto, para Mahershala Ali, que se convirtió en el primer intérprete musulmán en ganar el premio de la Academia y fue padre por primera vez hace cuatro días.

La noche no fue finalmente el cuento de hadas con el que soñaba “La La Land”, pero sí lo fue para su director, Damien Chazelle, que se convirtió en el realizador más joven de la historia, 32 años y un mes, en alzarse con el trofeo.

“Esta es una película sobre amor y yo me enamoré mientras rodaba. Significa todo que estés aquí hoy conmigo”, dijo Chazelle refiriéndose a Olivia, su pareja.

Emma Stone ganó como mejor actriz y se impuso a Isabelle Huppert (“Elle”), Ruth Negga (“Loving”), Natalie Portman (“Jackie”) y Meryl Streep (“Florence Foster Jenkins”).

Stone dijo, en su discurso posterior en sala de prensa, que “Moonlight” es “una de las mejores películas de la historia” y que la situación vivida en el escenario había sido “uno de los momentos más locos de todos los tiempos”.

Por su parte, Casey Affleck obtuvo el Óscar al mejor actor por el drama “Manchester By The Sea” y dedicó la victoria a Kenneth Lonergan, director de la cinta y ganador de la estatuilla al mejor guion original: “Sin él no estaría aquí, seguro”.

Viola Davis completó los premios de interpretación con el Óscar a la mejor actriz de reparto, por “Fences”.

La gala, de tres horas y 45 minutos de duración, tomó un cariz muy colorido y juvenil con el arranque musical ofrecido por Justin Timberlake y su canción nominada “Can’t Stop the Feeling”, que puso a bailar a todo el Teatro Dolby, incluidos Denzel Washington, Charlize Theron, el español Javier Bardem, y la esposa del cantante, Jessica Biel.

Durante la primera mitad de la ceremonia hubo un reparto diverso de ganadores, y “La La Land” no se hizo con su primer Óscar hasta pasados los primeros 100 minutos de la gala.

Entre las notas más llamativas destacó el Óscar al mejor vestuario logrado por Colleen Atwood para “Fantastic Beasts and Where to Find Them”, la primera estatuilla dorada lograda por una cinta del universo Harry Potter.

La saga original fue nominada en 14 ocasiones, pero nunca se llevó la victoria.

Además, “O.J: Made in America”, ganadora del Óscar al mejor documental, se erigió en la cinta de mayor duración jamás condecorada en los premios de la Academia, con un metraje de 7 horas y 47 minutos.

Asimismo, el mayor perdedor en la historia de los Óscar hasta ahora, Kevin O’Connell, rompió la maldición tras 21 nominaciones y se alzó con el triunfo en la categoría de mejor mezcla de sonido, por “Hacksaw Ridge”, junto a Andy Wright, Robert Mackenzie y Peter Grace

Durante la velada también se recordó a los ganadores de los Óscar técnicos, entre los que figuraba el español Marcos Fajardo, galardonado por la creación del software “Arnold”, un programa de efectos especiales utilizado en superproducciones como “Gravity” o “Iron Man 3”.

Antonio Martín Guirado

El error de los Óscar dejó estupefacta incluso a la Academia de Hollywood

Los Ángeles (EEUU), 26 feb (EFE).- El histórico error al anunciar el premio a la mejor película en la 89 edición de los Óscar dejó estupefacta incluso a la Academia de Hollywood, cuyos documentalistas admitieron no recordar “ningún otro momento donde se anunció el nombre equivocado”.

Parecía que la noche iba a concluir para “La La Land”, ganadora de seis Óscar, con un epílogo “hecho en Hollywood”, pero una rocambolesca situación, con Warren Beatty y Faye Dunaway como protagonistas, lo evitó.

El veterano actor abrió el sobre con el nombre del vencedor y lanzó un gesto de extrañeza a su alrededor.

A la pareja le habían hecho entrega del sobre equivocado. Sin embargo, nadie de la Academia se pronunció, así que Beatty prosiguió y le pasó el sobre a Dunaway, que leyó el nombre de “La La Land” que aparecía junto al de Emma Stone, el premio entregado justo antes.

“Y perdimos, por cierto”, dijo para sorpresa de todos Fred Berger, productor de “La La Land”. Ese fue el primer instante en el que se vio que algo iba mal.

“Hay un error. ‘Moonlight’, vosotros sois los ganadores de la mejor película. Esto no es una broma”, señaló a continuación y con semblante muy serio Jordan Horowitz, otro de los productores de “La La Land”.

“No es un chiste. Me temo que ellos (Faye Dunaway y Warren Beatty) leyeron algo equivocado”, anticipó Marc Platt, otro de los productores del musical.

En ese momento, el presentador de la gala Jimmy Kimmel tomó las riendas y señaló que era “muy desafortunado lo que estaba sucediendo”.

“Warren, ¿qué hiciste?”, bromeó Kimmel, pese al tenso ambiente en esos momentos, quien también lanzó un chiste recordando un error similar cuando el presentador Steve Harvey se equivocó en 2015 al anunciar la ganadora de Miss Universo.

“Quiero contar lo que ha pasado. He abierto el sobre y decía: ‘Emma Stone – La La Land’. Por eso he echado una mirada tan larga a Faye (Dunaway) y a vosotros (el público). No intentaba hacerme el divertido”, dijo Beatty sobre el escenario ante la confusión generada.

La confusión continuó en la sala de prensa, adonde acudieron parte de los afectados.

“Los últimos 20 minutos de mi vida han sido una locura. Algo de otro mundo”, reconoció Barry Jenkis, director de “Moonlight”, en alusión a lo acontecido. “La actitud de los productores de ‘La La Land’ fue realmente cortés y generosa. Les mando todo mi amor”, agregó.

“Percibí la conmoción de lo que estaba ocurriendo y supe que algo extraño había sucedido. Hizo que una sentimiento especial fuera aún más especial, pero de la manera que esperaba”, continuó.

Cuando los medios le preguntaron en la sala de prensa si representantes de la Academia le habían comentado qué había ocurrido realmente, Jenkins respondió: “Nada. Ninguna explicación. Las cosas ocurren”.

En su intervención frente a los medios, Mahershala Ali, ganador del Óscar al mejor actor de reparto por “Moonlight”, también hizo alusión a lo ocurrido.

“Cuando leyeron el nombre de ‘La La Land’ no me sorprendió, estaba feliz por ellos. Pero cuando vi a tipos de seguridad entrando al escenario e interrumpiendo ese momento diciendo que habíamos ganado nosotros, no sabía qué pensar. No quería subir y quitarle nada a nadie. Es difícil sentir alegría en un momento así”, manifestó.

Por su parte, Emma Stone, ganadora del Óscar a la mejor actriz por “La La Land”, reconoció que le habría encantado el premio a la mejor película, pero dijo estar feliz por “Moonlight”.

“Creo que es una de las mejores películas de la historia”, señaló.

Un clamoroso error en los Óscar eclipsa las críticas de Hollywood a Trump

Los Ángeles (EE.UU.), 26 feb (EFE).- Un clamoroso error a la hora de anunciar la ganadora de la estatuilla a la mejor película eclipsó hoy una edición de los Óscar que, hasta ese desgraciado colofón, estuvo marcada por las críticas de Hollywood al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Tras una temporada de premios de alto contenido político, se esperaba que la 89 edición de los Óscar estuviera repleta de reproches al polémico magnate y sus controvertidas políticas, en especial las migratorias.

Los pronósticos se cumplieron y durante las casi cuatro horas que duró la gala se escucharon los dardos a Trump de un acertado e inspirado Jimmy Kimmel como maestro de ceremonias, y de artistas como Barry Jenkins o el mexicano Gael García Bernal.

Con lo que nadie contaba, en cambio, fue con el desastroso final en el que Faye Dunaway y Warren Beatty proclamaron como vencedora al musical “La La Land” cuando en realidad la ganadora era “Moonlight”.

La escena sobre el escenario teatro Dolby fue esperpéntica y en minutos se pasó de la exultante alegría de los productores de “La La Land”, que ya habían comenzado sus discursos, a la estupefacción e incredulidad del público justo antes de que el equipo de “Moonlight” recibiera su premio.

Antes de ese instante que oscureció toda la ceremonia, Trump fue el protagonista omnipresente de unos Óscar con mucho sabor político, que, no obstante, comenzaron de manera muy festiva con Justin Timberlake cantando “Can’t Stop the Feeling!” entre el público para dar la bienvenida a Kimmel.

“Esta retransmisión la están viendo en directo millones de estadounidenses, y en todo el mundo en más de 225 países que ahora nos odian”, atacó Kimmel desde el comienzo.

“Y quiero decir gracias al presidente Trump. ¿Os acordáis cuando el año pasado parecía que los Óscar eran racistas? Eso se acabó, gracias a él”, afirmó con ironía.

El humorista, con un estupendo ritmo y afilada gracia, también se hizo eco de la polémica entre Meryl Streep y Trump, después de que la intérprete le criticara en un durísimo discurso en los Globos de Oro y que el presidente estadounidense le respondiera menospreciando su talento.

“Todos, uníos conmigo para darle a Meryl Streep una ovación totalmente inmerecida”, señaló con sarcasmo Kimmel después de hablar del “sobrevalorado” trabajo de la legendaria actriz.

Otro de los instantes destacados fue cuando Kimmel, preocupado porque Trump no hubiera tuiteado nada durante la ceremonia teniendo en cuenta su gusto por las redes sociales, escribió en directo un mensaje en Twitter, rebotado por más de 200.000 personas, preguntándole si estaba “por ahí”.

En tono mucho más serio, el director de “Moonlight” Barry Jenkins dedicó el Óscar al mejor guion adaptado a todos los que no creen que “no haya un espejo para ellos”.

“Y en los próximos cuatro años (la legislatura en EE.UU.), no os dejaremos solos y ni os olvidaremos”, afirmó.

Por su parte, el director iraní Asghar Farhadi, ausente en la gala para protestar contra Trump, indicó en un comunicado leído tras su victoria al Óscar a filme extranjero por “The Salesman” que lamentaba no estar en Los Ángeles, pero señaló que lo hizo “por respeto” a los siete países “ofendidos por la ley inhumana que prohíbe la entrada de inmigrantes a Estados Unidos”.

En unos premios con escasa presencia latina, fue el mexicano Gael García Bernal, presentador de uno de los galardones, quien alzó la voz: “Como mexicano, como latinoamericano, como trabajador migrante, como ser humano, estoy en contra de cualquier tipo de muro que nos quiera separar”.

Tarell Alvin McCraney (“Moonlight”) reivindicó la diversidad sexual, mientras que el equipo del documental “O.J.: Made in America” recordó a las víctimas de la brutalidad policial.

Respecto a la cara más cómica de la gala, los asistentes disfrutaron de comida caída del cielo en pequeños paracaídas mientras que Kimmel ofreció una edición especial de su sección televisiva en la que famosos leen mensajes en Twitter en su contra.

Por otro lado, el comediante instó a que la gente se una pese las diferencias, y predicó con el ejemplo tratando de solucionar sus problemas con Matt Damon, su particular ‘enemigo’ y con quien ha protagonizado durante años un hilarante dúo cómico en su programa televisivo.

Kimmel se mofó de los trabajos de Damon en filmes poco afortunados como “We Bought a Zoo” (2011) e incluso dirigió a la orquesta para que callara a Damon cuando trataba de presentar un premio.

Además, Kimmel gastó una broma a un grupo de turistas que recorría Los Ángeles en autobús al introducirlos, sin decirles nada, en plena ceremonia de los Óscar.

Una gala en la que también hubo un curioso detalle argentino: el del actor Viggo Mortensen mostrando el banderín de su equipo de fútbol favorito, San Lorenzo de Almagro.

EFE

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