Editorial

El comienzo de una nueva era

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Este fin mes marca el inicio de un nuevo mandato en la era republicana.  Después de la posesión del presidente Donald Trump, se aproxima un momento en el que la tensión entre los latinos está en su máxima expresión, por citar solamente uno de los aspectos en los que más se ha enfatizado.

En el discurso inaugural, como presidente de Estados Unidos, Trump nombró antiguos mandatarios del país y en un mensaje, dirigido a los habitantes de todo el mundo, expresó que, actualmente, los ciudadanos de esta patria se encuentran “en un gran esfuerzo nacional para reconstruir” esta tierra. Además, siendo conocedor del gran reto que enfrenta, debido a que cuenta con un alto porcentaje en el que su imagen y presencia no son favorables, manifestó: “Enfrentaremos retos. Enfrentaremos dificultades. Pero cumpliremos nuestra tarea”.  Es claro que el mandatario se encuentra en un momento de gran tensión por grupos que se sienten afectados con base en la serie de discursos que él ofreció cuando era candidato. Ahora, que es presidente, la gran mayoría ve que se avecina un proceso en el que cumplirá, uno a uno, el paquete de medidas que prometió y con el que se ganó la enemistad de más de un ciudadano.

En su primer discurso como presidente, Trump mostró, a su juicio, el panorama actual de la nación en el que  “Los políticos prosperaron, pero los empleos desaparecieron, y las fábricas cerraron”.  Esta serie de situaciones en las que se evidencia un alto nivel de desempleo y la base del sistema con unas “fábricas” que cierran, permite que él, como reconocido empresario, asuma el reto.  Una de las constantes en sus palabras fue el sentir de que “El sistema […] no protegió a los ciudadanos”. Él se asume como la promesa en medio del caos.

Otro aspecto que fue notorio, a lo largo de su discurso, fue la palabra “cambio”. En unos apartes, Trump sostuvo que “Todo eso cambiará.  A partir de aquí y ahora mismo, porque este momento es el momento de ustedes: les pertenece a ustedes”. Da la sensación de que una nueva ola viene en camino y de que será el espacio para que todos los ciudadanos celebren por esta nombrada transformación total de la nación. Es, según él, el mandato en el que el pueblo tomará posesión. Ojalá así sea, pues fue explícito en sus expresiones: “El 20 de enero de 2017 será recordado como el día en que el pueblo se convirtió en el gobernante de esta nación, nuevamente”.

Y respecto de los asuntos que han sido y serán tema de discusión, Trump dijo que “Cada decisión sobre comercio, impuestos, inmigración, asuntos exteriores, se hará para beneficiar a los trabajadores estadounidenses y a las familias estadounidenses”.

Solamente, queda esperar que, durante este mandato y de manera real, el país mejore su rumbo y que cada una de las situaciones que se han convertido en piedras en el zapato, se resuelvan de la mejor manera y favorezcan a todos los ciudadanos sin distinción.

La Vanguardia

Oficina editorial La Vanguardia

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